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México, Nacional

El Tatos «no extorsiona, solo cobra lo que le deben»: familiares

Posted: 2 noviembre, 2017 a las 10:17 am   /   by   /   comments (0)

Familiares de Luis Alberto González Nieto, El Tatos, acusado de torturar a reos en penales del Estado de México, lo defendieron y cuestionaron que se le señale como extorsionador.

«Supuestamente hubo extorsión, ¿en qué momento se dan cuenta que es extorsión?, cuando en realidad El Tatos está cobrando un dinero que se gastaron», dijo Mariana González, hermana de El Tatos, en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Grupo Fórmula.

«Todos juzgan a mi hermano, cuando como interno pueden llegar, pueden deber dinero y la familia no se da cuenta de que pueden deber dinero», aseguró, «están pasando pura mentira».

Dijo que a pesar de los videos, en los que se muestra a El Tatos agrediendo a otros reos, ella lo defiende porque «es mi hermano, es mi familia» y, cuestionó por qué las autoridades no han atendido su caso.

«Él todavía no está sentenciado, lleva 10 años de proceso, y nadie de las autoridades ni derechos humanos, nadie ve su caso», dijo, «ahorita se enfocan en él nada más cuando les conviene».

El Tatos, de 31 años de edad, fue trasladado ayer al Centro Federal de Readaptación Social Número 14 de Gómez Palacio, Durango, luego de que desatara una riña en el penal de Chiconautla, en la que resultaron heridos un custodio y dos prisioneros.

Mariana González afirmó que las autoridades violaron los derechos de su hermano porque él tenía un amparo para no ser trasladado, además de que «me dijo que llegaron por él, que le pegaron».

Rechazó que la revuelta en Chiconautla haya sido por su hermano, pues «me comentaron que hubo un problema el sábado con un familiar de un interno que había pasado cosas que no podían pasar en el penal».

De niño, El Tatos era muy arrebatado: abuela

Juana Flores, abuela de Luis Alberto González Nieto, contó que de niño El Tatos era muy arrebatado y muy enojón; sin embargo, negó que haya tenido alguna maña, pues ella no lo educó así.

Relató que el primer apodo del joven era «Ñoño» porque estaba gordito.

Narró que su nieto estudió hasta sexto de primaria y que se dedicó a vender en un tianguis todos los sábados. «Trabajó en lo que podía, se iba por Pachuca a vender en un puesto».

Dijo que la mamá de su nieto lo abandonó y lo dejó a su cuidado, pero su padre siempre iba a visitarlo. «Su papá trabajaba por Galerías y aquí venía con él», dijo.

Contó que cuando El Tatos tenía 17 años le dispararon y «duró meses en el hospital, ya lo dábamos por muerto».

«Se salvó, pero con ese defecto que tiene, con una bala que le quedó en el estómago».

Tras ese incidente, El Tatos, necesita ser dializado, por lo que la abuela responsabilizó a las autoridades de la salud de su nieto. «Si le llega pasar otra cosa, la Policía no va a responder nada».

JASR