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cultura

Científico mexicano relaciona sismos con actividad solar

Posted: 28 septiembre, 2017 a las 3:46 pm   /   by   /   comments (0)


Estudio realizado por un investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), afirma que la actividad solar, tal como una tormenta geomagnética, podría estar activando el campo magnético terrestre y éste, a su vez, generaría el movimiento de las placas tectónicas, produciendo así los sismos que se han vivido recientemente en el país.

De acuerdo con el estudio que lleva a cabo el coordinador de la carrera de Ingeniería Civil de la UAQ, Omar Chávez Alegría, los sismos podrían ser ocasionados por un elemento electromagnético antes que uno mecánico.

La investigación dista de la teoría en la que se afirma que es el movimiento mecánico de las placas en el manto superior de la Tierra lo que provoca la fricción en la corteza y la consecuente liberación de energía en un movimiento telúrico.

Las investigaciones señalan que se ha encontrado una relación entre la actividad solar y los sismos, por lo que el fenómeno tendría lugar como consecuencia de una influencia externa al globo terráqueo que puede activar su campo magnético, y no interna como que sea ha especulado.

Como muestra de ello el investigador señaló que el sismo del pasado 7 de septiembre coincidió con una tormenta geomagnética solar clase G3, lo que pudo haber ocasionado también la ionización de la atmósfera terrestre.

“Realmente no sabemos mucho de lo que tenemos debajo de nuestros pies, hacemos suposiciones de cómo es la corteza terrestre, nosotros suponíamos que era rígida pero las últimas excavaciones han determinado que es más bien fluida de manera muy superficial en distintos puntos de la corteza terrestre, por lo cual, es imposible la realización de la excavación debido a que el metal de la perforadora comienza a fundirse”, detalló.

Asimismo destacó el efecto luminoso en la atmósfera que se pudo apreciar en la Ciudad de México durante el temblor del 7 de septiembre, que -de acuerdo con las evidencias recolectadas por los testigos- se pudieron distinguir diferentes tonalidades de color como azul, verde o rojo.

“Pudo haberse ocasionado por uno de los múltiples fenómenos eléctricos del cielo. Uno de ellos tiene que ver con la ionización de la atmósfera, es decir, el proceso de producción de átomos o moléculas cargadas con electricidad. Esto pudo ocasionarse por el campo magnético terrestre o por la misma tormenta geomagnética solar”, indicó.

Señaló que las tonalidades de color pudieron ocasionarse por los diferentes componentes químicos de la atmósfera; por ejemplo, el nitrógeno es el principal elemento, que hace que el cielo se vea azul; sin embargo, existen otros como oxígeno, dióxido de carbono, vapor de agua, metano, entre otros. Estos elementos pudieron haber reaccionado con el espacio ionizado y posiblemente capas más superiores a ésta para producir las luminiscencias.

A pesar de que se ha dicho que se trata de la triboluminiscencia -un efecto creado por las fricciones y el deslizamiento súbito de la Tierra-, esta teoría no explica del todo el suceso, pues para que hubiera luminiscencias en distintos puntos deberían ocurrir múltiples fricciones, lo cual es imposible; además de tratarse de un lugar alejado del foco sísmico.
ALEXANDER BACKMAN